El “diamante negro” del invierno: La trufa negra (Tuber melanosporum)

El diamante negro del invierno está en su momento álgido

Febrero es el mes dorado —o mejor dicho, negro— de la Tuber melanosporum . La trufa negra de invierno alcanza ahora su maduración perfecta, desprendiendo ese aroma intenso e inconfundible que ha seducido a chefs y paladares de medio mundo.

España es desde hace años el primer productor mundial de esta variedad, y la búsqueda de estas joyas subterráneas se ha convertido en un ritual que comparten perros truferos y sus guías en los bosques de Álava, Castilla y León y otras regiones peninsulares. Entre mediados de enero y marzo, las condiciones de temperatura y humedad son ideales para que la melanosporum todo desarrolle su potencial aromático.

Trufa de Invierno: el tesoro negro que embriaga la cocina de La Vasca

En los meses fríos de diciembre a marzo, el auténtico oro negro de la cocina se esconde bajo tierra: la trufa de invierno , Tuber melanosporum , también conocida como trufa negra de Perigord. Este hongo hipogeo, de intenso aroma a tierra húmeda, avellana y matices ahumados, se convierte en protagonista absoluto en las mejores cocinas de Europa, donde su sabor y aroma se despliega sobre platos sencillos convertidos en lujo puro. La trufa negra evoluciona a lo largo de la temporada. Si en diciembre comenzaba a perfumarse, en febrero está en su plenitud : su carne negra con vetas desprende un bouquet terroso y salvaje que transforma cualquier plato en una experiencia de alta cocina, es el momento de disfrutarla en estado puro.

La trufa de invierno se caracteriza por su pulpa oscura, con vetas blancas y un perfume intenso pero elegante. En La Vasca, se utiliza en crudo para que su aroma se libere en caliente y se integre con la grasa y la textura de los ingredientes, convirtiendo platos sencillos en experiencias memorables.

Trufa de invierno: el laberinto …

Dos propuestas para rendir pleitesía al diamante negro

Hemos diseñado dos creaciones que celebran la trufa negra en su máximo esplendor, sin artificios que desvíen su protagonismo:

Mar y Montaña: Pulpo con Patata Trufada

El pulpo, tierno y con su punto de brasa, encuentra en la patata trufada un aliado inesperado. La tierra y el mar se unen creando un bocado de textura sedosa y sabor profundo que se queda en la memoria. Imaginad el pulpo , cocinado en su punto exacto —tierno pero firme—, reposando sobre una base cremosa de patata trufada .

La suavidad de la patata actúa como el vehículo perfecto para el perfume de la Tuber melanosporum, que envuelve la potencia marina del pulpo en un abrazo cálido. Cada bocado es un equilibrio perfecto entre la brasa y el bosque, un plato que invita a cerrar los ojos y disfrutar.

Pulpo con Patata Trufada

El Lujo de lo Sencillo: Huevos Fritos con Trufa y Jamón

Si hay un plato que define el hedonismo gastronómico, son nuestros Huevos Fritos con Trufa y Jamón Ibérico de Bellota . No hay secreto, solo excelencia en el producto: huevos de corral con la puntilla perfecta y la yema fluida, cubiertos por láminas de trufa negra fresca que, al contacto con el calor, liberan todo su aroma.

El toque salino y graso del mejor Jamón Ibérico de Bellota completa este trío de ases. Romper la yema y mezclarla con la trufa y el jamón no es solo comer, es un ritual. Es mojar pan y sentir que, a veces, la felicidad cabe en un plato hondo.

Huevos Fritos con Trufa y Jamón Ibérico de Bellota

 

A veces, la perfección reside en la sencillez. Una yema quebrada, jamón ibérico de bellota y virutas de trufa negra fresca sobre un plato humeante crean una simbiosis que define el lujo absoluto.

La temporada de la Tuber melanosporum termina a mediados de marzo. Cada día que pasa es una oportunidad que no volverá hasta el próximo invierno.

¿Te lo vas a perder?

Reserva tu mesa en La Vasca y disfruta de la trufa negra en su momento más mágico.

Pulpo en cocina

Tradición y excelencia

El equipo de cocina de La Vasca, con cada elaboración, rinde homenaje a la tradición culinaria vasca mediante productos de calidad y técnicas cuidadas. La trufa negra y los platos de caza, protagonistas de la estación, aportan un toque de sofisticación sin perder la identidad rústica y natural que caracteriza al restaurante.

Durante las próximas semanas, los comensales podrán disfrutar de estas especialidades acompañadas de una cuidada selección de vinos de Rioja y Ribera del Duero, en un ambiente cálido y acogedor que invita a disfrutar del invierno con todos los sentidos.

Bodega

Escaparate bodega del restaurante La Vasca

De esta manera, Restaurante La Vasca reafirma su compromiso con la cocina estacional, ofreciendo una experiencia culinaria que captura lo mejor de cada época del año y que, en invierno, encuentra en la trufa negra y los platos de caza su expresión más elegante y evocadora.