Caracoles con Perretxikos: Un Plato con Historia en La Vasca

Un Manjar de Temporada con Raíces Compartidas

Llega la primavera y con ella uno de los manjares más esperados en nuestra cocina: los caracoles con perretxikos. Una combinación que muchos asocian directamente con tierras alavesas, pero que tiene raíces mucho más profundas y compartidas en toda esta franja norte de Burgos, Álava y La Rioja.

Cuando el Trueque Era la Moneda

Así nos lo cuenta Iñigo, gerente de La Vasca, con esa memoria viva que solo dan las historias heredadas de generación en generación:

«A pesar de que la fama se la llevan los alaveses, los perretxikos ya se comían hace muchos años en esta zona. Mi abuelo hacía trueque: los perretxiqueros vendían sus setas a tantos kilos por cinco o seis porrones de vino. Y en vez de llevar el dinero a casa, tenían pagados en el bar tantos porrones por tanto tiempo. Una picaresca muy nuestra para no tener que dar explicaciones en casa.»

Una anécdota que arranca la sonrisa, pero que esconde algo más bonito: una cultura gastronómica compartida, de mercados informales, de bares como punto de encuentro y de una relación casi ritual con el monte y sus tesoros.

El Plato que No Necesita Inventarse

En La Vasca llevamos ese legado a la mesa con todo el respeto que merece. Los perretxikos —o setas de primavera— se combinan con los caracoles en una elaboración de temporada, de producto local y de sabor rotundo. Un plato que no necesita inventarse, porque ya lo inventaron nuestros abuelos.

Disponible mientras dure la temporada. Y la temporada, como los porrones, no espera.

Y ya que hablamos de Álava y de perretxikos, desde La Vasca queremos aprovechar estas líneas para felicitar a todos los alaveses en el día de su patrón, San Prudencio. Una festividad muy especial al otro lado de la muga, que se celebra, cómo no, con familia, con monte y con una buena mesa. ¡Zorionak guztioi!